Una adolescente de 14 años de edad murió en Durango tras ser sometida a una cirugía de aumento de busto. El certificado de defunción arrojó que la menor fue víctima de un edema cerebral, una cefalopatía hipóxica y bradicardia. 

Sin embargo, el padre denunció ante las autoridades que Paloma Nicole había sido sometida a una cirugía estética sin su consentimiento, por lo que solicitó la necropsia de ley. 

Ante medios de comunicación, Carlos Said explicó que todo inició el 11 de septiembre, cuando la adolescente dio positivo a COVID-19, enfermedad por la cual, su madre supuestamente la llevaría a la sierra. Días después la menor fue hospitalizada por un presunto paro respiratorio que le había inflamado el cerebro, motivo por el cual le indujeron el coma. 

Durante la noche “se pone muy mal otra vez. Fue mucho el desgaste que tuvo”, por lo que Paloma Nicole fue desconectada y al despedirse de ella, narró su padre, la abrazó y le notó un corpiño quirúrgico cuando, subrayó, “no tenía por qué tenerlo”. 

Por ello en el velorio, expuso Carlos Said, solicitó que todos los asistentes se retiraran para con ayuda de su mamá, hermana y cuñada, revisar el cuerpo de su hija. “Abrimos el ataúd, le bajaron la parte superior (de la ropa) y vimos que tenía implantes la niña. Vimos las cicatrices”, expuso. 

El padre de la menor indicó que presuntamente Paloma Nicole habría sido operada por la actual pareja de su exesposa junto con la participación de esta, toda vez que “ejerce funciones de doctora, enfermera, sin serlo”. “Quiero justicia por mi niña, no quiero que queden así las cosas. Quiero que se sepa la verdad y quien tenga que caer, que caiga. Si me pasa algo a mí o mi familia sabemos a quién correspondería”, agregó.