Andy Burnham asumió este lunes como primer ministro de Reino Unido tras aceptar el encargo del rey Carlos III para formar Gobierno, con la promesa de impulsar una profunda transformación política y económica orientada a atender el aumento del costo de la vida, mejorar los servicios públicos y devolver estabilidad al país. 

Es importante mencionar que, el líder laborista tomó posesión del cargo después de que Keir Starmer presentara formalmente su dimisión ante el monarca. 

Burnham acudió al Palacio de Buckingham, donde aceptó el mandato para integrar una nueva administración, antes de dirigirse a Downing Street para ofrecer su primer mensaje como jefe de Gobierno. 

En su discurso, Burnham reconoció que se convirtió en el séptimo primer ministro británico desde 2016, una sucesión de liderazgos que atribuyó al periodo de inestabilidad política iniciado tras el referéndum del Brexit. En este sentido, afirmó que buscará abrir una nueva etapa basada en un modelo político y económico que, dijo, funcione para toda la población. 

El nuevo mandatario aseguró que pretende emprender los cambios más profundos en cuatro décadas, con el objetivo de elevar el nivel de vida, descentralizar el poder, fortalecer los servicios públicos y ofrecer mayores oportunidades a jóvenes en ámbitos como empleo, educación y vivienda.