
La Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH) se convirtió en el escenario de un suceso sin precedentes cuando el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior (Ceneval) decidió anular el examen de admisión de un aspirante por utilizar lentes equipados con Inteligencia Artificial (IA) durante la prueba
El incidente tuvo lugar el pasado 19 de junio, fecha en la que miles de jóvenes se presentaron para realizar su examen de ingreso a la universidad. Durante el proceso, todo transcurría con normalidad hasta que un supervisor notó un comportamiento inusual en uno de los sustentantes.
Según los reportes, el joven solicitó permiso para ir al baño. A su regreso, el supervisor se percató de que el estudiante traía puestos unos lentes que no llevaba al inicio de la prueba. Al revisar el accesorio, se descubrió que se trataba de un dispositivo inteligente diseñado para obtener y procesar información en tiempo real, brindándole una ventaja injusta sobre el resto de los aspirantes.
Tras detectar esta irregularidad, se levantó un reporte formal que fue enviado directamente al organismo evaluador. Luego de realizar un análisis exhaustivo del caso, el Ceneval determinó invalidar el examen del estudiante.
El Rector de la UACH, Luis Rivera Campos indicó que la inteligencia artificial debe ser vista como una herramienta de apoyo dentro del proceso educativo, tanto para docentes como para estudiantes, pero advirtió que su utilización para responder exámenes equivale a otras prácticas de deshonestidad académica.
“Debe ser un aliado para los maestros y un instrumento para la enseñanza. Para el alumno debe ser una herramienta en su paso por la universidad, pero no tiene que ser utilizada para contestar exámenes cuando no se preparó para ello”, afirmó.





