Daniel Ortega volvió a colocarse en el centro de la conversación internacional luego de afirmar públicamente que en Nicaragua “no volverá a haber elecciones” para permitir que la oposición llegue al poder. 

Esta declaración, realizada durante la conmemoración del 47 aniversario de la Revolución Sandinista, ha generado dudas sobre el futuro político del país y sobre si los comicios previstos para 2027 realmente se llevarán a cabo. 

El mensaje fue transmitido en cadena nacional y rápidamente provocó reacciones de partidos opositores, organismos internacionales y medios de comunicación, debido a que coincide con una serie de reformas constitucionales que modificaron el sistema político nicaragüense. 

Durante su discurso el mandatario aseguró: “Que se olviden, aquí no volverá a haber elecciones”, declaró. “No volverá a haber elecciones para que ellos (la oposición) intenten atrapar el gobierno, atrapar el poder”. Asimismo, anunció que la Asamblea Nacional, dominada por el oficialismo, aprobará nuevas leyes para impedir que, según sus palabras, los “golpistas” y “vendepatria” puedan regresar al poder mediante procesos electorales. 

Hasta el momento no existe un decreto oficial que elimine formalmente las elecciones presidenciales de Nicaragua. Sin embargo, las declaraciones de Ortega generan incertidumbre porque los comicios ya habían sido modificados anteriormente mediante una reforma constitucional. 

Originalmente, Nicaragua debía celebrar elecciones presidenciales durante 2026, pero una reforma aprobada en 2025 aplazó el proceso hasta 2027, además de introducir cambios importantes en la estructura del Estado. Ahora, el discurso del presidente abre la posibilidad de que incluso esos comicios puedan no realizarse como estaba previsto.