
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, puso fin a la emergencia nacional en la frontera con México, declarada por su antecesor Donald Trump el 15 de febrero de 2019.
En una carta enviada a la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, – divulgada por la Casa Blanca -, Biden señaló que la declaración de emergencia, que permitía desviar fondos para la construcción del muro fronterizo, era “injustificada”.
El muro fue uno de los componentes de la política migratoria de Trump que incluyó la detención de centenares de miles de inmigrantes indocumentados, restricciones en el asilo para personas que huyen de la violencia o la persecución en sus países, y el envío a México y América Central de decenas de miles de solicitantes de asilo.
Biden, en cambio, ha abogado por revisar a fondo las políticas migratorias para garantizar un enfoque más humano, lo que por ahora -y a la espera de la aplicación práctica- le ha valido aplausos de las organizaciones defensoras de los Derechos Humanos. La actual administración ha suspendido los acuerdos que facilitaban las deportaciones a El Salvador, Guatemala y Honduras.





