Tras apenas 14 meses de haber festejado su amor en una glamorosa fiesta que contó con la presencia de celebridades como Selena Gómez, Madonna, Paris Hilton y Donatella Versace, la Princesa del Pop, Britney Spears, y su compañero sentimental, el entrenador personal Sam Asghari, habrían decidido poner fin a su relación.

De acuerdo con el portal “TMZ”, el quiebre del idilio amoroso se produjo en medio de crecientes rumores de infidelidad que han rodeado a la intérprete de “Toxic” en días pasados.

Fuentes cercanas compartieron con el medio que se desencadenó lo que describen como una “discusión nuclear” luego de que él la confrontara. Posteriormente, el también actor optó por abandonar la residencia que compartían en The Oaks, California. Adquirieron conjuntamente esta propiedad hace apenas un año por la suma de 11,8 millones de dólares.

“Es solo cuestión de tiempo antes de que Sam busque el divorcio”, afirmó un testigo sobre la situación.

Varios medios sugieren que en el eventual caso de una separación, el entrenador no accederá a una gran parte de la riqueza de Spears.

“Britney y Sam acordaron un acuerdo prenupcial en su favor”, se menciona, lo que indica que el patrimonio adquirido antes de su matrimonio está protegido y cualquier asunto financiero se resolvería mediante la firma de un cheque por parte de la famosa.