
La Ciudad de México estrenó durante este fin de semana los llamados “paraísos” para fumar marihuana, espacios creados para ofrecer un entorno seguro y regulado a los consumidores de cannabis. Estos lugares buscan atender la creciente demanda de sitios donde se pueda consumir de manera libre tras los avances legales en materia de despenalización.
Sin embargo, colectivos denunciaron que, a pesar de la apertura de estas áreas, el acoso policial no ha cesado. Aseguraron que agentes continúan realizando revisiones, hostigamientos y detenciones arbitrarias en zonas aledañas, lo que contradice el espíritu de protección y libertad que deberían garantizar estos espacios.
Según activistas, esta iniciativa responde a un esfuerzo por reducir riesgos para los consumidores y normalizar el uso recreativo de la marihuana, pero advierten que mientras no existan protocolos claros para las corporaciones de seguridad, los fumadores seguirán siendo objeto de persecución.
La regulación integral del cannabis en México será similar a lo que ocurre en países como Uruguay y Canadá. No obstante, reconocen que todavía falta trabajar en la capacitación de policías y en la creación de un marco normativo que asegure la no criminalización de los consumidores.





