Treinta empacadoras de limón en Apatzingán, Michoacán, se encuentran cerradas desde la semana pasada ante las extorsiones del crimen organizado. 

A pesar del despliegue de seguridad y operativos que han dado a paso a la detención de presuntos responsables del cobro de piso, la situación para la industria citrícola se agudizó. 

En este sentido, el crimen organizado sigue exigiendo dos pesos por cada kilo de limón vendido y han amenazado a trabajadores y líderes, lo cual provocó el cierre por una semana de las oficinas del Tianguis Limonero. 

Asimismo, la Asociación de Citricultores pidió también “sensibilidad” por la situación que enfrenta la industria limonera evitando señalamientos por la suspensión de actividades.