El conflicto entre India y Pakistán que estalló este miércoles es uno más en la historia de rivalidad entre ambas potencias nucleares que desde su independencia en 1947 se han enfrentado en varias guerras. Funcionarios paquistaníes dijeron el miércoles que India disparó misiles que alcanzaron al menos tres ubicaciones dentro del territorio bajo control de Pakistán. La India aseguró que su ataque iba dirigido a infraestructura utilizada por milicianos. 

Una de sus principales disputas es la región de Cachemira; un territorio fronterizo que ambos reclaman como suyo y por la que han peleado en repetidos conflictos a lo largo de su historia. Sin embargo, Cachemira también tiene un movimiento independentista que busca su soberanía. 

Durante el pasado 22 de abril, esta zona volvió a ser blanco de tensiones cuando un grupo armado disparó contra turistas en la localidad de Pahalgam, bajo administración India, dejando 26 muertos, 25 de ellos ciudadanos indios y un nepalí. India culpa a Pakistán de respaldar a los hombres armados responsables de este hecho.  

Tras este incidente, India tomó medidas significativas para degradar las relaciones bilaterales con Pakistán, incluyendo cancelar visas, cerrar un importante cruce fronterizo, llamar de vuelta a su embajador y reducir el número de diplomáticos de ese país en su territorio. Adicionalmente, suspendió por primera vez el Tratado de Aguas del Indo de 1960 que controla la manera en que ambas naciones comparten sus recursos hídricos. 

Actualmente, India y Pakistán son potencias nucleares, una situación que alerta a la comunidad internacional, quien ha pedido “moderación” a ambos países. Algunos especialistas dicen que “una regla de las relaciones internacionales entre países con bombas atómicas es la de la ‘destrucción mutua asegurada’, donde si un país utiliza uno de estos armamentos invita a una retaliación de igual escala por parte de su rival”.