
Con 61 votos a favor, un voto en contra y cero abstenciones, el Congreso de la Ciudad de México aprobó en lo general las corridas de toros sin violencia, lo cual implicará que ya no puedan matar al animal como parte del espectáculo.
El dictamen tuvo como base la iniciativa ciudadana para prohibir los espectáculos taurinos y la propuesta fue remitida por la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, en la que estipula el impedimento para dar muerte a los toros dentro y fuera de la plaza.
Durante la sesión aficionados a la fiesta taurina y opositores a la misma llevaron a cabo manifestaciones en los alrededores del recinto parlamentario.
La propuesta original, que nació como una iniciativa ciudadana, planteaba la prohibición total de estos eventos con la modificación del artículo 25 de la Ley de Protección y Bienestar Animal local, que plantea evitar el maltrato animal, pero exceptúa a eventos taurinos y peleas de gallos.





