
El Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) celebró este lunes 5 de enero una reunión “urgente” para discutir sobre la intervención militar que realizó Estados Unidos en Venezuela y que derivó en la captura y extracción de Nicolás Maduro.
En la reunión, los representantes de los países que integran el consejo abogaron por la puesta en marcha, por parte de Estados Unidos y Venezuela, de mecanismos que procuren la desescalada de las tensiones políticas y diplomáticas.
Los representantes de los países que integran el consejo destacaron la importancia de que los países respeten principios fundamentales del derecho internacional como el respeto a la soberanía, la no injerencia y la resolución pacífica de los conflictos.
En este sentido, la secretaria general adjunta de Asuntos Políticos y de Consolidación de la Paz de las Naciones Unidas, Rosemary Di Carlo señaló que las normas del derecho internacional no se respetaron. “La Carta consagra la prohibición de la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado”, comento durante su intervención.
El representante de Panamá manifestó que su país observa con preocupación los incidentes de seguridad registrados en el Mar Caribe. Resaltó la necesidad de actuar en apego al derecho intenso con y carta de ONU para evitar escaladas que pueda evitarla estabilidad regional.
Dinamarca por su parte, enfatizó que si bien es cierto el tráfico de drogas debe combatirse, también recalcó que es menester que la lucha contra estos delitos se lleve a cabo apegado al derecho internacional y esto incluye tratados de la ONU.
Grecia respaldó la posición del secretario Guterres, quien pidió que se procure una desescalada de las tensiones y respeto a la carta de la ONU. “Pedimos la solución pacífica mediante el diálogo y la protección de civiles”. Respaldó su apoyo a los esfuerzos de la región para combatir el narcotráfico, pero alentó a que esas actividades se lleven a cabo pero por canales de cooperación.
Francia, en tanto, aseguró que sigue de cerca los anuncios de EEUU y Venezuela. Abogó porque que se evite la intensificación de la situación. “Toda controversia internacional debe resolverse de forma pacífica. Respaldamos la moderación. Apoyamos la propuesta de mediación”, comentó la delegación francesa.
Estados Unidos fue claro en reiterar su no reconocimiento a Maduro ni “a sus secuaces como gobierno legítimo de Venezuela”, afirmó. “Trump ha dejado claro que usará el poder de EE.UU. para tomar y erradicar a los carteles de la droga que han actuado con impunidad en el hemisferio. La amenaza más grave se encuentra en nuestro propio vecindario. Privaremos a Maduro de los recursos que usa para financiar al Cartel de los Soles”, aseveró.





