
“Batallo en entender porqué desean quedarse en un lugar inseguro cuando lo que se les ofrece es mil veces mejor”, comentó Cruz Pérez Cuéllar sobre el desalojamiento de migrantes venezolanos que acampaban en el Río Bravo hasta el día de ayer.
La tarde de ayer se llevó un operativo en Ciudad Juárez por parte de autoridades municipales para desalojar a la mayor cantidad de los 600 migrantes venezolanos que se encontraban acampando a las orillas del Río Bravo; esto a fin de salvaguardar su seguridad, pues en la zona existen riesgos de incendio y ahogamientos, debido a la cantidad de ropa y cobijas acumuladas en la zona.
Hector Rafael Ortiz Orpinel, secretario del Ayuntamiento de la ciudad, informó que durante el retiro de migrantes de la zona actuaron las 3 órdenes de gobierno, así como organismos internacionales que protegen los derechos humanos de los afectados.
Y aunque no se reportaron lesionados, este fue un acto completamente preventivo para evitar que sucediera algún accidente.
Por su parte, Pérez Cuéllar informó que todos los días se les hace la invitación a alojarse en los albergues municipales. “En el momento que se volvió infructuoso, actuamos y estoy convencido de que hicimos lo correcto en beneficio de ellos y de los menores de edad”, comentó.
De las 600 personas que acampaban junto al río, se logro que 80 aceptaran alojarse en el Centro Integrador para Migrantes “Leona Vicario”, que está a cargo del Gobierno Federal y 14 al albergue municipal Kiki Romero.
Finalmente, Santiago González Reyes, director de Derechos Humanos del Municipio, indicó que no existió ninguna violación de los derechos humanos durante el desalojo de las personas en situación de movilidad que estaban en la orilla del río, ya que estaban poniendo en riesgo su vida.





