Mérida, Yucatán.- Autoridades sanitarias dieron a conocer que seis de nueve lagos artificiales analizados en la ciudad de Mérida, capital del estado de Yucatán, dieron positivo a la presencia de la ameba Naegleria fowleri, conocida popularmente como “comecerebros”. 

En un video publicado en redes sociales, el secretario de Salud de Yucatán, Alberto Alcocer, explicó que tras un caso de infección por ameba Naegleria fowleri reforzaron la vigilancia sanitaria y llevaron a cabo estudios en nueve cuerpos de agua artificiales. 

“Los resultados identificaron presencia de Naegleria fowleri en seis de ellos, el lago de Plaza la Isla, los lagos Oriente y Principal de complejo Cabo Norte, el lago del zoológico del Centenario, el Parque de la Plancha y el Parque Ecológico del Poniente. Para protección a todas y todos, el acceso a estos seis sitios queda clausurado de manera temporal”, explicó.  

Mientras que, en los otros tres, el lago central de Cabo Norte, el Aquaparque y el zoológico Animaya, “los análisis fueron negativos, no se detectó la ameba. Por eso, siguen abiertos y pueden visitarlos con toda tranquilidad”. 

“Como medida preventiva, hemos restringido temporalmente el acceso o contacto con el agua en los seis espacios donde se obtuvieron resultados positivos”, añadió el secretario Alcocer. 

La decisión de las autoridades sanitarias de Yucatán llega luego de que a inicios de septiembre pasado se confirmará la muerte de un hombre de 34 años a causa de una infección por la ameba, especie que ingresa al organismo por la nariz y provoca una enfermedad grave que afecta el cerebro. 

El hombre era un instructor de “wakeboard” (esquí acuático sobre tabla), que trabajaba en contacto directo con el agua en el lago de Plaza La Isla y que ingresó de urgencia a un hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) al presentar un daño neurológico severo, fotofobia y edema cerebral, antes de fallecer días después. 

Alcocer precisó que “encontrar esta ameba en el ambiente no significa que exista una epidemia ni que las personas que visitaron estos lugares estén enfermas. La infección es extraordinariamente rara, no se transmite de persona a persona ni por beber agua. El mecanismo de infección ocurre cuando agua contaminada con la especie capaz de causar la enfermedad entra por la nariz”.