La Cámara de Diputados aprobó este martes 9 de diciembre, en lo general, la prohibición absoluta de los vapeadores y cigarrillos electrónicos en México. El dictamen, enviado por la presidenta Claudia Sheinbaum, obtuvo 324 votos a favor y 129 votos en contra. Y en lo particular con 292 votos a favor y 163 en contra.  

La reforma establece la prohibición de producir, comercializar, importar, exportar y publicitar vapeadores. Asimismo, contempla un fortalecimiento del sistema nacional de salud mediante compras consolidadas de medicamentos, impulso a la producción nacional de insumos y nuevas herramientas regulatorias para Cofepris. 

El presidente de la Comisión de Salud, Pedro Zenteno (Morena), defendió que la iniciativa busca “proteger a niñas, niños y adolescentes” ante dispositivos diseñados con apariencias atractivas y difundidos bajo campañas engañosas. 

Aseguró que, contrario a lo denunciado por la oposición, el proyecto no contempla castigos para quienes posean o usen vapeadores, sino únicamente para quienes participen en su comercio con fines de lucro. 

De acuerdo con el dictamen, las sanciones previstas para actividades de comercialización ilícita van de uno a ocho años de prisión y multas que pueden alcanzar los 226 mil pesos. 

Diputadas y diputados del PAN, PRI y MC aseguran que la prohibición absoluta es desproporcionada y mal estructurada. Irais Reyes (MC) afirmó que la reforma “criminaliza adquirir, conservar o transportar vapeadores” y que convierte a estos dispositivos en un producto cuyo mercado terminará controlado por la delincuencia organizada. 

En qué consiste la reforma:  

  • Prohibición absoluta de producción, venta, importación y publicidad de vapeadores. 
  • Sanciones de 1 a 8 años de prisión a quienes lucren con su comercio. 
  • Compras consolidadas e impulso a la producción nacional de medicamentos. 
  • Nuevas atribuciones regulatorias para Cofepris y fortalecimiento del sistema de salud.