La justicia de EE.UU. acusó formalmente al expresidente cubano, Raúl Castro y a otros cinco altos cargos del régimen castrista por los delitos de asesinato, conspiración para asesinar a ciudadanos estadounidenses y destrucción de aeronaves, según revelan documentos judiciales publicados este miércoles. 

Los cargos, presentados por el Departamento de Justicia ante la corte federal del Distrito del Sur de Florida, responsabilizan directamente a Castro de haber ordenado —en su condición de ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias— el derribo de dos avionetas civiles en febrero de 1996. 

En dicho incidente perdieron la vida tres ciudadanos cubano-estadounidenses y un residente legal, todos integrantes de la organización de exiliados “Hermanos al Rescate”, un grupo dedicado a la búsqueda y asistencia de balseros que intentaban huir de la isla. 

Un informe de la Organización de Estados Americanos (OEA) determinó que los dos aviones bimotores Cessna fueron impactados por un caza cubano MiG-29 fuera del espacio aéreo de Cuba, por lo que se acusa al Gobierno de la isla de violar el derecho internacional al abrir fuego sin previo aviso y sin justificación legal. En su momento, el este suceso generó una enérgica condena del entonces presidente Bill Clinton.