Estados Unidos entró oficialmente en cierre administrativo del gobierno a partir del primer minuto de este miércoles 1 de octubre de 2025. Lo anterior ocurrió luego de que fracasará el último intento en el Senado para alcanzar un acuerdo presupuestario; la falta de consenso entre demócratas y republicanos marca el primer shutdown en casi siete años y tendrá repercusiones inmediatas en servicios federales y en la economía nacional. 

La Casa Blanca emitió una circular a todas las agencias federales ordenando activar planes de “cierre ordenado”, luego de que no se lograra aprobar la ley presupuestaria H.R. 5371 antes del fin del año fiscal. Con ello, cientos de miles de empleados públicos quedarán temporalmente sin sueldo y se suspenderán programas sociales clave. 

Los republicanos intentaron avanzar con una extensión temporal del financiamiento aprobada en la Cámara de Representantes, pero la iniciativa no obtuvo el respaldo necesario en el Senado. La votación final terminó con 55 votos a favor y 45 en contra, lejos de los 60 requeridos para su aprobación. Por su parte, los demócratas también habían presentado una propuesta previa, que fue rechazada por la mayoría republicana. 

El debate se centró principalmente en el sistema de salud. Los senadores demócratas exigieron mantener los subsidios de seguros médicos del programa Obamacare y revertir los recortes a Medicaid incluidos en la reforma fiscal impulsada por Donald Trump a inicios de año. En contraste, los republicanos presionan por una prórroga del presupuesto actual hasta finales de noviembre, sin aceptar aumentos de gasto en salud. 

Con este cierre, alrededor de 750 mil empleados federales considerados no esenciales serán suspendidos, lo que equivale a una pérdida estimada de 400 millones de dólares en ingresos por cada semana de parálisis. Los trabajadores esenciales, como las fuerzas armadas, deberán continuar sus labores, aunque sin recibir salario durante el shutdown.