
El gobierno del presidente Donald Trump ha iniciado una revisión integral de los 53 consulados que México opera en Estados Unidos, una decisión que abre la puerta al eventual cierre de algunas de estas representaciones diplomáticas y que se produce en un momento de creciente tensión bilateral por temas de seguridad y cooperación antidrogas.
La evaluación, reportada inicialmente por CBS News, forma parte de un análisis más amplio de la política exterior estadounidense. Aunque no se detallaron los criterios ni el alcance específico de la revisión, dicha medida podría escalar aún más las fricciones entre ambos países, según un funcionario del Departamento de Estado que habló con ese medio bajo condición de anonimato.
México cuenta con la red consular más extensa de cualquier país en EE.UU. sus oficinas, ubicadas principalmente en California, Texas, Arizona y otras regiones con alta población mexicoamericana, ofrecen servicios clave como expedición de documentos, asistencia legal y apoyo comunitario a millones de connacionales.
Según el sitio web de la institución la circunscripción de esta representación incluye siete condados: Apache, Coconino, Gila, Maricopa, Mohave, Navajo y Yavapai. En cada uno de estos condados, el Consulado General, Jorge Mendoza Yescas, trabaja para garantizar que los mexicanos cuenten con acceso a servicios consulares esenciales, incluyendo la emisión de documentos oficiales, asistencia en situaciones legales y promoción de programas comunitarios.
Esta no es la primera vez que la administración de Trump arremete contra un consulado. Históricamente, decisiones similares por parte de Washington han estado asociadas a tensiones diplomáticas significativas. En 2020, EE.UU. ordenó el cierre del consulado chino en Houston en medio de acusaciones de espionaje, mientras que en 2017 dispuso la clausura del consulado ruso en San Francisco.





