El Congreso del Estado en Sesión Ordinaria, por unanimidad aprobó incorporar el delito de acecho al Código Penal del Estado, con la finalidad de dar certeza legal para prevenir, atender y sancionar conductas de vigilancia, persecución o contacto reiterado que afecten la seguridad y tranquilidad de las víctimas. 

Dicho dictamen fue presentado por la Comisión de Feminicidios en voz de su presidente, diputada Jael Argüelles Díaz, quien explicó que el acecho puede presentarse tanto de manera física como mediante tecnologías de la información y comunicación, cuando una persona, sin consentimiento de la víctima, la vigile, persiga, establezca o busque contacto de manera reiterada, sistemática o continua, con la intención de controlarla, intimidarla o coaccionarla. 

Asimismo, Argüelles agregó que la tipificación autónoma de este delito, dotará a la Fiscalía General del Estado de un tipo penal nítido que por su naturaleza no necesita depender de que ocurra otra falta para ser sancionado. 

Es por lo anterior que, quedó establecido en el artículo 206 Quinquies del ordenamiento referido que, a quien sin el consentimiento de la víctima, ya sea físicamente o a través de las tecnologías de la información y comunicaciones, de manera reiterada, sistemática o continua; la vigile, persiga, establezca o busque contacto, con la intención de controlarla, intimidarla o coaccionarla, generando en ella un estado de ansiedad, temor o riesgo en su seguridad personal o la de sus allegados y altere gravemente su vida cotidiana, se le impondrá de uno a tres años de prisión y de sesenta a trescientos días de multa. 

Dicha pena se aumentará en una tercera parte, cuando:

I. La víctima sea niña, niño o adolescente;

II. Exista, o haya existido, entre el activo y la víctima, un vínculo matrimonial, de parentesco por consanguinidad, afinidad o civil; tutela o curatela; concubinato; o bien, que hayan tenido o tengan alguna relación afectiva o sentimental de hecho.

III. Exista o haya existido una relación laboral, docente, de confianza o alguna otra que evidencie desigualdad o abuso de poder entre el agresor y la víctima.

IV. El activo desobedezca una orden de protección en favor de la víctima.

Con esta reforma, el Poder Legislativo busca reconocer y atender una conducta que puede presentarse en distintos ámbitos, como el escolar, laboral, familiar, de pareja o expareja, así como mediante medios digitales, fortaleciendo las herramientas institucionales para la protección de las víctimas.