El Papa Francisco, mostro una notable mejoría en su estado de salud tras más de un mes de hospitalización por una neumonía grave. El Vaticano anunció que dejó de utilizar la máscara de oxígeno, lo cual representa un avance significativo después de varias semanas de tratamiento intensivo en el hospital Gemelli de Roma.  

Aunque la neumonía no ha sido “eliminada”, los médicos han indicado que está “bajo control” y que ha respondido bien a las terapias respiratorias y motoras. Desde la semana pasada, el papa ha podido pasar breves momentos sin necesidad de oxígeno, lo que permitió retirar por completo la máscara de oxígeno que había utilizado desde su ingreso. 

Aunque la salud del papa ha mejorado, la Santa Sede aún no ha informado cuándo podría recibir el alta médica. Según declaraciones del Vaticano, Francisco sigue necesitando terapias que deben administrarse desde el hospital, lo que sugiere que su estancia podría prolongarse unos días más.