El Papa Francisco apareció este domingo por primera vez en público tras haber estado más de cinco semanas internado por una grave neumonía. En compañía del arzobispo Rino Fisichella, quien presidió la misa, el Papa saludó brevemente y dio su bendición personal, cerrando con un: “Gracias de corazón. Que tengan un buen domingo todos.” 

Su reaparición marca el fin de un prolongado periodo fuera del ojo público, que comenzó el pasado 23 de marzo, cuando se le vio brevemente saludando desde el balcón del hospital Gemelli de Roma, donde permaneció internado por una neumonía que, según sus médicos, puso en riesgo su vida en dos ocasiones. 

Aunque Francisco ha retomado su actividad pública, sus médicos han advertido que su recuperación será lenta. En este sentido, su equipo médico indicó que necesitará al menos dos meses de reposo para recuperarse completamente, aunque el Vaticano afirma que durante todo este tiempo el Papa continuó cumpliendo con sus funciones, pese a su ausencia física. 

Es importante mencionar que, debido a su enfermedad, El Papa no pudo participar en la celebración del Jubileo de la Iglesia Católica, una tradición significativa que se celebra cada 50 años y que simboliza la remisión de los pecados en el Año Santo.