
El rey del Reino Unido, Carlos III del Reino Unido, y la reina Camila han decidido dejar de utilizar el Palacio de Buckingham como residencia oficial una vez concluyan las obras de renovación previstas para el próximo año, de acuerdo con el informe anual de finanzas de la monarquía británica.
El inmueble, ubicado en Londres y en uso como residencia oficial del soberano desde 1837, continuará funcionando como sede administrativa de la Corona británica, aunque el monarca establecerá su residencia formal en Clarence House.
Un portavoz de la casa real explicó que la decisión busca aumentar el acceso del público al Palacio de Buckingham, ya que la presencia del rey implica restricciones de seguridad que limitan las áreas disponibles para visitantes.
El vocero añadió que tanto Carlos III como la reina Camila seguirán contando con espacios privados dentro del palacio, los cuales podrán utilizar durante su jornada de trabajo o como posible residencia futura.
Las obras de renovación del edificio, que incluyen la modernización de sistemas eléctricos, tuberías y calderas, representan una inversión estimada de 369 millones de libras y forman parte de un proyecto de conservación a 10 años.
Actualmente, el monarca reside en Clarence House desde 2003 y continuará realizando en el Palacio de Buckingham eventos oficiales como recepciones, audiencias diplomáticas y celebraciones, manteniendo así su papel institucional dentro de la vida pública británica.





