
En pleno Consejo de Seguridad, el embajador de Palestina, Riyad Mansour, se quebró al mencionar la cifra de niños fallecidos desde que terminó el alto el fuego en marzo. Ante la mirada de los delegados en el Consejo de Seguridad de la ONU este miércoles no logró contener las lágrimas. “Tengo nietos, sé lo que significan para sus familias”, aseveró.
Son más de 1.300 niños palestinos que, según relató, han muerto en Gaza desde que se rompió el alto al fuego en marzo. La escena ocurrió este miércoles en Nueva York, en medio de una sesión marcada por nuevas denuncias sobre la crisis humanitaria en la Franja.
Mansour tambien mencionó a las familias que han sido arrasadas, hospitales colapsados y la ayuda humanitaria que es atacada. Desde 2023, el número de palestinos muertos en Gaza supera los 54.000, según datos de la ONU y organizaciones de ayuda. Mientras tanto, los corredores humanitarios siguen siendo inestables y los alimentos escasean.
Por su parte, la coordinadora especial para el proceso de paz en Medio Oriente, Sigrid Kaag, instó a la comunidad internacional a redoblar los esfuerzos para lograr un alto al fuego inmediato, garantizar la protección de los civiles y exigir la liberación incondicional de todos los rehenes aún en poder de Hamás.
“Desde el colapso del alto al fuego en marzo, los civiles han estado constantemente bajo fuego, confinados a espacios cada vez más reducidos y privados de ayuda que salva vidas”, advirtió Kaag, señalando que toda la población de Gaza enfrenta el riesgo real de hambruna.





