
Crudivorismo, loguearse, microteatro, milenial o turismofobia son algunos de los términos que se acaban de incorporar al Diccionario de la Lengua Española (DLE). La Real Academia Española (RAE) ha dado a conocer este lunes 15 de diciembre la versión electrónica 23.8.1 del Diccionario de la lengua española (DLE). Esta edición en línea del diccionario constituye una muestra del trabajo de las Academias de este año, previa a la publicación de la edición 24 que se realizará en noviembre del 2026.
En la edición en línea del Diccionario de la lengua española (DLE) ya se pueden consultar todos los artículos añadidos, como crudivorismo, microteatro, milenial o turismofobia. En esta ocasión cabe destacar términos como gravitón, del ámbito de la física; termoquímico, del de la química, o las voces del área médica cuperosis, narcoléptico y ovulatorio. Del campo de la meteorología se incorporan las palabras engelamiento y engelante.
Asimismo, se añade no solo términos y expresiones, sino también nuevas acepciones a entradas recogidas con anterioridad. Es el caso de la voz directo, que incorpora la acepción referente a una emisión radiofónica, televisiva o en línea, cuando esta se transmite a la vez que se realiza, o la aplicada en boxeo y que designa el golpe que se da proyectando el puño hacia delante en línea recta.
El DLE incorpora también nuevas voces y acepciones procedentes del lenguaje coloquial. Añade una acepción nueva con el significado de “magnífic” o “maravilloso”. Chapar incluye una quinta acepción para el sentido de “cerrar un establecimiento”. Se añaden también el acortamiento eco, para denominar coloquialmente a una ecografía, y el término marcianada, para un dicho o hecho raro, extravagante o disparatado.
Se incorpora como término plenamente adaptado a la ortografía del español el verbo loguearse, con el significado de acceder mediante identificación y contraseña a una computadora, a un sitio web o a un programa, red o sistema informáticos. También, se añaden como extranjerismos crudos, es decir, manteniendo la grafía de la lengua de la que proceden y, por tanto, debiéndose escribir en cursiva, los términos gif, hashtag, mailing y streaming.
Se añaden en esta versión términos como morro, usado coloquialmente en El Salvador y México para nombrar a un niño o muchacho, o nuevas acepciones de la palabra cubetera, que en Bolivia, Chile y Cuba designa, por ejemplo, el recipiente con hielo para mantener frías las botellas mientras se consume la bebida.





