La diputada del PAN, Isela Martínez Díaz declaró su inconformidad de acuerdo a la decisión de la Federación al despedir a alrededor de 160 trabajadores de la salud pertenecientes al IMSS-Bienestar en el Estado de Chihuahua, pues expresó que este tipo de acciones no solo afectan a el personal de salud, sino también a la calidad de la atención médica.

En este sentido Díaz, explicó que chihuahua al igual que otros siete Estados de la República, no se encuentra adherido al esquema del Gobierno Federal “IMSS-Bienestar”, es por ello que las autoridades federales aseguran que estas personas no se encuentran incluidas dentro del proceso beneficiados.

Además, resaltó que resulta alarmante que dichos despidos se realizaran en entidades gobernadas por partidos opositores de Morena, ya que esto representa una muestra que es una muestra de importantes decisiones se realizan al calor de las campañas electorales, cuando la salud de la población no debe ser utilizada en disputas partidistas.

Para concluir, la diputada agregó que aun cuando el Gobierno de Andrés Manuel retrocedió en su decisión y extendió el contrato para dichos trabajadores al segundo trimestre del año, resulta inadmisible que la Federación busque culpar al Gobierno de Chihuahua por estos despidos, indicando que el no estar adheridos al esquema “IMSS-Bienestar”, limita la posibilidad de que se destinen recursos federales para el sector salud de la ciudad.