La agencia Fitch Ratings confirmó la calificación soberana de México en “BBB” con perspectiva estable, al destacar una política macroeconómica “prudente”, unas finanzas externas sólidas y una economía diversificada. 

Sin embargo, la calificadora advirtió sobre un crecimiento “moderado a largo plazo”, así como indicadores de gobernanza débiles, desafíos fiscales relacionados con una base de ingresos baja y rigideces presupuestarias, también, “pasivos contingentes” de Petróleos Mexicanos (Pemex). 

La calificadora proyecta un crecimiento de 1.7 por ciento en 2026, impulsado por la reducción de efectos negativos de la política fiscal y monetaria, además del impacto económico del Mundial de Futbol. Esta cifra es menor al 2.3 por ciento estimado por la Secretaría de Hacienda. 

No obstante, advirtió que aún no se ha consolidado una recuperación firme, y esta podría verse obstaculizada por la incertidumbre en torno a la revisión del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). 

Asimismo, Fitch estimó que la deuda pública general, que alcanzó 54.6 % del PIB en 2025, seguirá aumentando hasta llegar al 58 % en 2027. La agencia señaló que aunque Pemex recibió “cierto alivio” en 2025, tras el apoyo extraordinario del gobierno, previó que la empresa estatal requerirá este apoyo de forma “recurrente”.