Estados Unidos.- La demócrata Gina Hinojosa se convirtió en la primera latina en ganar la gobernatura de Texas y la tercera mujer en ocupar el cargo, tras derrotar al republicano Greg Abbott en unas elecciones que ponen fin a décadas de dominio republicano en el estado. 

La abogada de 52 años, forma parte de una nueva generación de demócratas que buscan atraer a votantes independientes y desilusionados con Trump por temas como la guerra en Medio Oriente y los altos precios de la gasolina y los alimentos. 

Hinojosa fue subiendo en las encuestas a base de una campaña “populista”, como ella misma describió, centrada en la defensa de la educación pública y la ayuda a las familias trabajadoras. 

“Nunca planeé ser política. Soy una madre que ama a sus hijos, cree en sus maestros, y cree en las escuelas públicas de Texas”, dijo la política en su discurso, en el que recordó que, desde la junta escolar hasta la Cámara de Representantes, buscaba dar la “oportunidad de tener éxito” a cada niño. 

Es importante mencionar que, la primera gobernadora demócrata de Texas desde 1995, casada y madre de dos hijos, tampoco llegó a la política por accidente, puesto que su padre, Gilberto Hinojosa, un exjuez del condado de Cameron, fue presidente del Partido Demócrata en el estado durante 13 años. 

En un comunicado en X luego de conocerse el resultado de la votación, Hinojosa prometió servir a todos los texanos, hayan votado por ella o no. “No habrá un conjunto especial de reglas para los ricos y los poderosos”, expresó. 

“La confianza que han depositado en mí esta noche no es un cheque en blanco. Es una responsabilidad sagrada”, añadió la gobernadora electa, quien creció en una familia católica mexicana cerca de la frontera. 

Hinojosa termino con treinta años de dominio republicano en el estado. Desde 1994 ningún demócrata había sido elegido a un puesto estatal en Texas, un estado considerado por los republicanos como un bastión simbólico del conservadurismo en Estados Unidos.