Un nuevo escándalo estalló en Argentina luego de que el gobierno de Javier Milei utilizara términos ofensivos y discriminatorios como “idiota”, “imbécil” y “retardado” para referirse a personas con discapacidad intelectual en un documento oficial.  

La Resolución 187/2025 de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), que establece clasificaciones para medir los “grados de discapacidad”, a partir de los cuales se le entregará o no una pensión a quienes la solicitan, ha sido objeto de fuertes críticas por parte de organizaciones de derechos humanos y la sociedad civil. 

La resolución, utiliza una terminología peyorativa la cual se abandonó hace décadas por su connotación negativa y discriminatoria. Además, se enmarca en una política de ajuste que busca reducir el gasto público mediante la baja de al menos 200 mil pensiones por discapacidad. 

En este sentido, las palabras “Idiota”, “imbécil y “retardado” se utilizaron para clasificar los distintos “grupos” de personas con alguna discapacidad cognitiva o psíquica, términos obsoletos y ofensivos, que además mide a través de pruebas de Coeficiente Intelectual, una medición cuestionada por expertos.