Después de dos jornadas de deliberaciones en el Cónclave realizado en la Capilla Sixtina, Robert Prevost fue elegido como el Papa número 267 de la Iglesia Católica, tomando el nombre de León XIV. Esta elección, rompió con las expectativas y pronósticos previos, marcando un momento histórico para la institución religiosa al designar a un pontífice estadounidense por primera vez, quien además adquirió la nacionalidad peruana. 

Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum expresó su reconocimiento y anunció su intención de extender una invitación formal al nuevo pontífice para visitar territorio mexicano.  

En este sentido, Sheinbaum destacó que México y el nuevo Papa comparten principios y valores fundamentales, por lo que anticipó una relación de cooperación y respeto mutuo.  

Asimismo, subrayó que su administración dará continuidad a la tradición diplomática de invitar a los líderes de la Iglesia Católica a México, tal como sucedió con papas anteriores.