
Este jueves arrancará el Mundial de Fútbol 2026, que se celebra en Estados Unidos, México y Canadá. Y las cifras económicas que deja el evento deportivo más importante del mundo, lo convertirá en el Mundial organizado por la FIFA más caro y más rentable de la historia.
Las estimaciones de la FIFA son que gastarán en la organización 13.900 millones de dólares. Más de la mitad lo pagarán los aficionados (7.500 millones); 3.800 millones, la propia FIFA en temas logísticos; y otros 2.800 millones los abonarán las ciudades en, por ejemplo, reformar y adaptar los estadios.
Además, el Mundial creará en torno a 824.000 empleos en todo el mundo, no solo en los países organizadores, y va a tener un impacto económico total de hasta 80.000 millones de dólares.
Por derechos televisivos se estima que se ingresarán unos 4.000 millones de dólares, un 23% más que en el mundial de Catar.
En entradas, el salto es de ingresar 850 millones hace cuatro años a 3.000 millones en este 2026. Se triplicarán los ingresos por esta vía con unas entradas que cuesta el doble que hace cuatro años: 200 euros la más barata y hasta 6.000 en el canal oficial de reventa. En el Mundial 2026, como dato, la entrada más barata para la final cuesta 2.000 dólares.





