Los líderes de la OTAN acordaron un aumento masivo del gasto en defensa tras la presión del presidente de Estados Unidos. Los 32 líderes respaldaron la declaración final de la cumbre que señala que “los aliados se comprometen a invertir el 5% del PIB anual en necesidades básicas de defensa, así como en gastos relacionados con la defensa y la seguridad para 2035, para garantizar nuestras obligaciones individuales y colectivas”. 

Aunque España ya había anunciado oficialmente que no puede cumplir con el objetivo, y otros han expresado reservas, pero el compromiso de inversión incluye una revisión del gasto en 2029 para monitorear los avances y reevaluar la amenaza de seguridad que representa Rusia. Asimismo, los líderes también subrayaron su “compromiso inquebrantable” con la garantía de seguridad colectiva de la OTAN y que, “un ataque a uno es un ataque a todos”.  

Por su parte, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ratificó este miércoles, al término de la cumbre de la OTAN celebrada en La Haya, que España no gastará más del 2.1% de su PIB en defensa y eso permitirá cumplir sus compromisos con las capacidades de la OTAN. 

Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró que España “es un gran problema”, por su negativa a elevar el gasto en defensa al 5% del PIB, y afirmó que Madrid se coloca “en una situación muy complicada” respecto a sus socios.