A menos de una semana de que arranque el esperado cónclave en el Vaticano, la famosa chimenea de la Capilla Sixtina ya se encuentra lista para enviar al mundo la señal más esperada: la elección del nuevo papa. 

Desde temprano, los bomberos del Vaticano trabajaron en la instalación del conducto que conectará el interior de la Capilla Sixtina con el mundo. 

En el interior de la Capilla Sixtina se colocarán dos estufas, una de hierro fundido de 1939 y otra más moderna, que fue instalada en el 2005. Las estufas serán usadas para quemar las papeletas de votación y generar el característico humo: negro si no hay acuerdo, blanco si se elige al sucesor de San Pedro. 

También habrá una instalación de un sistema de luces para facilitar la visibilidad del humo durante la noche, y las cámaras del Vaticano ya están apuntadas directamente a la chimenea para capturar el histórico momento. Asimismo, desde hace varios años, además del humo blanco, también se repican las campanas de San Pedro para evitar confusiones. 

Por su parte, el vocero de la Santa Sede, Matteo Bruni confirmó que ya están en marcha todos los preparativos dentro de la Capilla Sixtina. Hasta ahora, 133 cardenales tienen previsto participar en el cónclave que arranca el 7 de mayo, aunque algunos todavía no han llegado a Roma. Dos ya anunciaron su ausencia por razones de salud.