“Las manifestaciones del domingo 26 de febrero no son en defensa de la democracia: son en defensa de los privilegios de unos cuantos”, expresó Brighite Granados, presidenta del Comité Directivo Estatal de Morena luego de la manifestación contra el Plan B de la Reforma Electoral

A través de un comunicado de prensa, indicó que en el México actual, las y los ciudadanos son libres de manifestar su opinión sin temor a la represión, sin importar que estas manifestaciones provengan de los partidos y organizaciones cuya agenda consiste en atacar a la Cuarta Transformación.

Agregó que la izquierda mexicana sufrió en carne viva los estragos de la represión durante los gobiernos del PRI y del PAN; jamás olvidaremos Atenco (2005) y Ayotzinapa (2014), o “las numerosas otras ocasiones cuando el PRIAN usó la fuerza bruta para reprimir movimientos sociales. Por eso, la Cuarta Transformación garantiza, y garantizará en todo momento, el derecho a la libertad de expresión y de manifestación”

Indicó que es necesario hablarle con honestidad a la ciudadanía del estado de Chihuahua y aclarar que las manifestaciones del domingo 26 de febrero no son en defensa de la democracia: son en defensa de los privilegios de unos cuantos.

“Quieren volver a los tiempos donde ellos gozaban de salarios estratosféricos, nóminas infladas y fideicomisos opaco”, dijo

Señaló que la gobernadora Maru Campos tiene todo derecho de acudir a manifestarse cómo ciudadana; sin embargo, señaló que su atención principal debería ser ponerse a trabajar para revertir la crisis de violencia que azota la entidad.

Recordó que mientras la gobernadora acudió a la marcha, reportaban ejecutados desde Guerrero a Chihuahua y hasta Juárez; encontraron un vehículo incendiado en la carretera a Parral; y localizaron otro automóvil con un narco-mensaje dirigido a la Gobernadora.

“La realidad es que la Reforma Electoral aprobada por el Congreso de la Unión otorga mayor autonomía al INE; recorta burocracia innecesaria; fortalece mecanismos de representación y participación; limita el gasto en propaganda gubernamental; y blinda al sistema electoral mexicano de fraudes”, finalizó.