Chihuahua.- La gobernadora Maru Campos encabezó la ceremonia “Vidas que cambian vidas”, en la que se reconoció a 54 personas voluntarias, por la labor que realizan en favor de más de mil 100 niñas, niños y adolescentes que se encuentran bajo tutela del Estado. 

“Hoy reconocemos un amor y un servicio que, ante la necesidad, reafirma su convicción de permanecer”, expresó Maru, al destacar la labor de quienes, de manera desinteresada, contribuyen a atender las necesidades de la niñez chihuahuense. 

Asimismo, señaló que la participación de la sociedad civil, fortalece las acciones del Gobierno del Estado y permite ampliar la atención a quienes más lo necesitan. “Porque estamos juntos y porque tenemos muy claro que en esta sociedad o en esta comunidad, nadie debe quedarse atrás”, afirmó. 

Además, Maru Campos celebró el trabajo que realizan las voluntarias sin buscar reflectores ni aplausos, pero que deja una huella duradera en la vida de las personas. “Es justamente ese trabajo el que permanece, lo que se hace con amor y en silencio, y deja huella mucho después de que el ruido se ha ido”, manifestó. 

La mandataria entregó reconocimientos a Eva Salinas, representante de las Damas Voluntarias del DIF Estatal; Josefina Ordóñez, representante del voluntariado de Casa Cuna y a Catalina Rodríguez, presidenta de las Damas Voluntarias de la Cámara Nacional de la Industria de la Construcción (CMIC), Delegación Chihuahua. 

Así como a Aminé Barrera, expresidenta de las Damas Voluntarias de CMIC, Delegación Chihuahua; Juan de Dios Moreno, representante del voluntariado de actividades lúdicas y deportivas; Marta Elena Ruiz, voluntaria en fortalecimiento familiar y a Susana Guerrero, donante de equipo para implementar el modelo Montessori en Casa Cuna. 

También se reconoció al sacerdote Jorge Espinoza, colaborador en el acompañamiento y la formación familiar y a Monseñor Luis Leonardo Padilla, colaborador en el acompañamiento y la formación familiar.