Más de 1,000 baristas de Starbucks en 75 tiendas de Estados Unidos han iniciado una huelga desde el domingo pasado para protestar contra un nuevo código de vestimenta impuesto por la empresa. Esta huelga es liderada por el sindicato Starbucks Workers United, y ha generado un debate sobre la identidad laboral y los derechos de los trabajadores.  

A partir del 12 de mayo, Starbucks implementó una política que exige a sus empleados usar camisas negras lisas y pantalones caqui, negros o de mezclilla azul. La empresa argumenta que esta medida busca destacar su icónico delantal verde y ofrecer una experiencia más uniforme y acogedora para los clientes.  

Sin embargo, los trabajadores critican la falta de consulta en la implementación de esta política. El sindicato ha presentado una queja ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales, alegando que la empresa no negoció colectivamente el nuevo código de vestimenta. 

Aunque Starbucks proporcionó dos camisetas negras gratuitas a cada empleado, muchos consideran que esto es insuficiente, especialmente para quienes trabajan múltiples turnos semanales.