La megacárcel de Nayib Bukele en El Salvador se convirtió en el destino de cientos de migrantes expulsados desde Estados Unidos. Detrás de este hecho no solo hay un acuerdo bilateral entre ambos países, sino también una cifra millonaria que El Salvador recibe por encerrar a cada uno de estos reclusos, como parte de la estrategia de deportación masiva de Donald Trump. 

El primer envío incluyó casi 300 supuestos criminales extranjeros, entre ellos presuntos integrantes del Tren de Aragua y de la MS-13. A cambio, la Casa Blanca transfirió 6 millones de dólares al gobierno de Bukele para cubrir los gastos de detención por un año, se trata de 20.000 dólares por cada recluso. 

El Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) de El Salvador, es una megacárcel de máxima seguridad inaugurada hace más de dos años. Este establecimiento se construyó como la pieza central de la guerra de Bukele contra las pandillas, con una capacidad para 40.000 personas, ya alberga a unos 15.000 reclusos de la MS-13 y Barrio 18. 

Algunos analistas aseguran que Bukele no solo obtiene dinero con este acuerdo, sino que también gana influencia política y la validación de Trump hacia su modelo carcelario.