
El Gobierno de México envió dos buques de la Armada cargados con ayuda humanitaria a Cuba. La Secretaría de Exteriores confirmó que el país va a entregar 814 toneladas de víveres a la isla, que está en estado de emergencia por la escasez de combustible, fruto del bloqueo energético impuesto por Donald Trump. Este envío forma parte de la estrategia de Claudia Sheinbaum de apoyar a la población civil de Cuba, sin levantar represalias por parte de Estados Unidos.
La Cancillería informó que el trayecto lo van a hacer dos buques: el más grande, llamado Papaloapan, “transporta alimentos de primera necesidad, entre los que destacan leche líquida, productos cárnicos, galletas, frijol, arroz, atún en agua, sardina y aceite vegetal, así como artículos de higiene personal, con una carga de alrededor de 536 toneladas de esos bienes”. Por otra parte, en el buque Isla Holbox se embarcaron unas 277 toneladas de leche en polvo.
Se espera que los barcos lleguen a Cuba en cuatro días. Además, la Secretaría de Relaciones Exteriores ha informado que aún quedan más de 1.500 toneladas de leche en polvo y frijol, que están pendientes de ser enviadas.
“Con estas acciones, el Gobierno de México reafirma los principios humanistas y la vocación solidaria que lo guían así como su compromiso con la cooperación internacional entre pueblos, sobre todo con quienes en situaciones de emergencia y vulnerabilidad, requieren ayuda humanitaria. Cuba y México somos pueblos hermanos, herederos de una larga historia solidaria que hoy honramos”, señaló.
Durante su conferencia de prensa matutina, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum aseguró que no puede permanecer indiferente ante la situación que atraviesa el pueblo cubano como consecuencia de las sanciones internacionales. Sostuvo que estas medidas afectan directamente a la población y no necesariamente a las autoridades.
Asimismo, Sheinbaum rechazó las tensiones con Washington, luego de que se anunciara la aplicación de aranceles a países que comercialicen petróleo con La Habana. La mandataria sostuvo que, independientemente de las diferencias políticas con el gobierno cubano, no deben imponerse castigos que perjudiquen a los pueblos.





