
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) respondió al rechazo de las cartas enviadas por el Gobierno de México a autoridades estadounidenses y aseguró que las comunicaciones fueron emitidas en apego a la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares, como parte de las acciones para dar seguimiento a la muerte de mexicanos bajo custodia migratoria en Estados Unidos.
Esta respuesta se produjo luego de que el Gobierno estadounidense devolviera los documentos al considerar que pretendían intervenir en decisiones que corresponden exclusivamente a las autoridades de ese país. No obstante, la Cancillería sostuvo que sus preocupaciones ya quedaron planteadas formalmente por la vía diplomática
La SRE informó que el embajador de México en Estados Unidos, Roberto Lazzeri, sostuvo una reunión en el Departamento de Estado, en Washington, como parte de los acercamientos que el Gobierno mexicano ha mantenido durante la semana con autoridades estadounidenses, incluido el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Durante el encuentro, el diplomático explicó que la carta de cese y desistimiento enviada días atrás estaba dirigida a la empresa privada que opera el centro de detención de Adelanto, California, donde fallecieron personas mexicanas bajo custodia migratoria.
Según la Cancillería, el objetivo fue exhortar a la empresa a cumplir los protocolos aplicables y respetar los derechos humanos de las personas bajo su resguardo, en ejercicio de la función de protección consular prevista en la Convención de Viena y con respeto a las leyes e instituciones de EE.UU.
De acuerdo con un comunicado difundido por Michael Kozak, alto funcionario de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental, los documentos fueron rechazados porque, a juicio de Washington, buscaban dirigir las acciones de personal del Gobierno estadounidense dentro de su territorio.





