
México defendió este viernes 25 de septiembre ante la Asamblea General de la ONU que el organismo enfrenta “un reto de enorme magnitud” para “renovarse”, a la vez que defendió una cooperación internacional “sin subordinación”, después de abordar las desapariciones y los derechos de migrantes y las muertes de mexicanos en centros de detención en Estados Unidos.
“México cree en esta organización que tiene hoy ante sí un reto de enorme magnitud: renovarse en el cumplimiento de su mandato fundacional para preservar a la humanidad de los conflictos armados”, aseveró Roberto Velasco, secretario de Relaciones Exteriores.
Velasco sostuvo que México ha reducido alrededor de un 51 % el promedio diario de homicidios dolosos desde la llegada de la presidenta, Claudia Sheinbaum, en octubre de 2024, y afirmó que esos resultados no se lograron mediante una “guerra”, sino combinando atención a las causas, inteligencia, investigación, fortalecimiento institucional y mayor presencia del Estado.
“La soberanía no se mide en ejércitos ni en recursos materiales. Todas las naciones, todos los pueblos, valen lo mismo ante el derecho”, agregó.
La declaración llega tres días después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, defendiera ante la misma Asamblea el uso del poder militar de su país frente a amenazas en el hemisferio y calificara a México como “epicentro” del narcotráfico.
Desde la tribuna, Velasco afirmó que la independencia de la política exterior mexicana también se mide por la protección de sus ciudadanos fuera del territorio nacional y defendió que el derecho internacional debe prevalecer sobre la fuerza.





