
México y Estados Unidos alcanzaron un acuerdo para subsanar el adeudo de agua derivado del Tratado de 1944, lo cual había generado inconformidad ante la amenaza de Donald Trump de imponer aranceles al país. A través de un comunicado se informó que ambas naciones establecieron un convenio para definir las asignaciones de agua del Río Bravo durante el actual ciclo de entregas, que dura cinco años y que concluirá el próximo 24 de octubre.
“Con el firme deseo de continuar con el cumplimiento de sus compromisos conferidos en el Tratado de 1944, que ha sido de gran beneficio para el desarrollo de la frontera norte del país, México ha convenido con Estados Unidos la realización de una serie de medidas con el objetivo de mitigar el potencial faltante en las entregas de agua de México hacia el final del ciclo, previendo transferencias de agua inmediatas, así como durante la próxima temporada de lluvias”, destaca el comunicado.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) subrayó que, a pesar del plan para saldar el adeudo, se mantiene como premisa fundamental asegurar el abastecimiento para consumo humano de las poblaciones mexicanas que dependen del caudal del Río Bravo.
“Las acciones que concluirán con el fin de este ciclo fueron definidas en el marco de reuniones técnicas que involucraron a autoridades de ambos países, y se formalizarán en el seno de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA). La sección mexicana de la CILA, además, dará seguimiento tanto a la ejecución de estas acciones como a la evolución de las condiciones de la cuenca en conjunto con la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), con la meta de generar un plan para el siguiente ciclo del Tratado de 1944 que asegure el cumplimiento de los compromisos de México derivados de este y el siguiente ciclo, incluyendo un mecanismo de consultas anuales de alto nivel”, informó la dependencia.





