
Al-Waleed bin Khalid Al Saud, apodado el “Príncipe Durmiente” de Arabia Saudita, falleció a los 36 años tras pasar dos décadas en coma. Al-Waleed bin Khalid Al Saud nació el 18 de abril de 1989. Era miembro de la familia real saudí, bisnieto del fundador del Reino de Arabia Saudita, el rey Abdulaziz, e hijo del príncipe Khalid bin Talal. También era sobrino de Al-Waleed bin Talal, empresario y una de las figuras más influyentes en el mundo árabe.
En 2005, cuando tenía 15 años y se encontraba inscrito en una escuela militar en Londres, sufrió un accidente automovilístico que le provocó una hemorragia cerebral e interna. Desde entonces, permaneció en estado de coma, sin mostrar una recuperación significativa.
Tras sufrir este accidente fue trasladado a Arabia Saudita para recibir tratamiento en la Ciudad Médica Rey Abdulaziz, en Riad. Durante 20 años estuvo bajo atención médica especializada y conectado a soporte vital. Su padre, el príncipe Khalid, rechazó en múltiples ocasiones la opción de suspender el tratamiento médico, argumentando su esperanza en un posible despertar, motivado por señales mínimas de respuesta que en algunos momentos se reportaron.
A lo largo de estas dos décadas, su caso atrajo el interés de profesionales de la salud, académicos y medios de comunicación, tanto en Arabia Saudita como a nivel internacional, por lo que se convirtió en un símbolo de estudio entre la medicina intensiva y las creencias religiosas.





