
El embarazo adolescente es un tema que desde hace años representa un desafío en el país y del cual no se excluye al estado de Chihuahua, por lo que requiere acciones concretas, articuladas y multidisciplinarias que permitan disminuir los índices registrados al respecto brindando una solución de raíz.
Pese a que la maternidad es uno de los más grandes regalos, no podemos normalizar que estos cada vez se presenten con mayor frecuencia a tan temprana edad.
Y es que, de acuerdo con el INEGI, en 2020, el 2.6% de mujeres de entre 12 a 17 años en Chihuahua tenían al menos un hijo; es decir, 5 mil adolescentes ya eran madres. A su vez, encuestas realizadas en 2022 indican que ese año se registraron 3 mil 543 nacimientos de madres de 10 a 17 años de edad en el estado.
Es importante mencionar que la mayoría de estos embarazos en adolescentes se presentan en contextos de vulnerabilidad y sufren la falta de redes de apoyo que permitan a las y los jóvenes sobrellevar de la mejor manera esta etapa. Esta cuestión nos debe guiar a poner los ojos en el tema y actuar de forma permanente para cuidar de la salud y las necesidades tanto de las y los bebés como de las y los adolescentes que están por convertirse en madres y padres. En ese tenor, fortalecer la co-responsabilidad materna y paterna es clave de la que hay que partir para poder disminuir estos índices.
Un punto fundamental que no se puede dejar de lado en este contexto es la situación académica, por lo que las y los servidores públicos debemos generar acciones que garanticen este derecho a las y los adolescentes, pues la mayoría de quienes atraviesan por un embarazo a esta edad deserta de sus estudios ya sea para atender a su hija o hijo, o para trabajar y sacarles adelante.
En ese tenor, me permito recordar que una de mis propuestas de campaña fue justamente crear herramientas que permitan a las mamás estudiantes concluir satisfactoriamente sus estudios. Es por ello que estoy preparando una iniciativa con el fin de que el Estado proteja integralmente a las adolescentes que están embarazadas.
En esta se pretende modificar la Ley Estatal de Educación del Estado de Chihuahua para dejar asentada la obligatoriedad de implementar una metodología de enseñanza flexible que les permita a las mujeres que están en esta situación concluir su formación académica.
A su vez se contempla la creación del Comité de Prevención y Atención del Embarazo Adolescente, el cual se pretende conformar para abordar este tema a fondo implementando estrategias de sensibilización educación y atención integral que fortalezcan la prevención de los embarazos adolescentes.
Como mamá, soy consciente de los diferentes desafíos a los que nos enfrentamos día con día y de los que somos capaces de hacer por nuestras hijas e hijos. Por eso me mantendré trabajando arduamente para que ser madre sea sinónimo de superación, motivación y amor.





