Tras 118 días alejado de la actividad presencial en el Senado y en medio de los señalamientos provenientes de Estados Unidos, Enrique Inzunza Cázarez reapareció públicamente en el Senado, y negó cualquier vínculo con el narcortráfico. 

“No soy un narco legislador, nunca he sido un narco nada”, afirmó Inzunza, quien sostuvo que permanecerá en funciones mientras las autoridades concluyen las investigaciones sobre los señalamientos que enfrenta. 

En conferencia de prensa, Enrique Inzunza también se refirió a Rubén Rocha Moya, a quien calificó como “un hombre congruente”, y aseguró que no contempla solicitar licencia al Senado, pues continuará defendiéndose desde su cargo. 

Inzunza aseguró que durante los últimos meses ha sido objeto de una “embestida mediática” a partir de la publicación en EE.UU. lo que calificó como un “instrumento de guerra judicial”. 

El legislador dijo que, pese a contar con fuero constitucional, acudió voluntariamente ante la Fiscalía para comparecer y aportar elementos. “Cuatro meses ha sido más que suficiente para que se concluyan las indagatorias”, expresó. Sobre las acusaciones, dijo que son “patrañas” y se mostró confiado en que la investigación de la Fiscalía terminará por deslindarlo de cualquier responsabilidad. 

Sobre si renunciará a Morena tras romper con el grupo parlamentario, dijo que seguirá con sus convicciones a favor del movimiento y no abandonará su cargo en la Cámara Alta.