
Ovidio Guzmán López, líder de Los Chapitos, se declaró culpable de cuatro cargos criminales en Estados Unidos; dos por crimen organizado y dos más por conspirar para traficar drogas, entre ellas, fentanilo. También aceptó pagar la cantidad de 80 millones de dólares como parte del acuerdo, y al mismo tiempo aceptó ser un testigo colaborador en investigaciones.
Ovidio Guzmán López, de 35 años de edad, alcanzó fama internacional después del llamado Culiacanazo, ocurrida el 17 de octubre de 2019, cuando fue detenido por primera vez como parte de la jefatura del Cártel de Sinaloa. Sin embargo, fue liberado por órdenes del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador para presuntamente evitar un derramamiento de sangre en dicha ciudad.
A principios de 2023, fue detenido por segunda vez de nueva cuenta en Culiacán, unos días antes de la visita del entonces mandatario estadounidense, Joe Biden (2021-2025), para la Cumbre de Líderes de América del Norte.
Fue extraditado en septiembre del mismo año a Estados Unidos, donde se declaró no culpable de los cargos en su contra: conspirar para distribuir droga, formar parte de una empresa criminal, exportar narcóticos a Estados Unidos, efectuar transacciones financieras con el producto de actividades ilegales y usar y portar ilícitamente armas de fuego.
No obstante, el 30 de junio de este año firmo por primera vez en un documento legal para la corte del Distrito Sur de Nueva York, en el que puntualizó su intención de declararse culpable de los delitos que pesan sobre él. En dicho documento, el líder de Los Chapitos pidió el traslado de su caso a la Corte de Illinois, en Chicago, donde está detenido y enfrenta cargos por tráfico de droga en esa ciudad, así como en Nueva York y el Distrito de Columbia.





