
Se cumplen 15 días de la desaparición de Víctor Ponce en el Libramiento Huejucar-Monte Escobedo. Su hija Anaís Ponce lo vio por última vez en el centro de acopio de ganado, donde notó signos de un secuestro forzado, incluido el sombrero y los botones de la camisa de su padre en el suelo.
Se presentaron denuncias ante la Fiscalía de Jalisco una semana después de su desaparición, por considerar que se trataba de un secuestro.
La familia de Víctor tuvo que abandonar su hogar, negocio y vida en Saucillo, Chihuahua en 2013 cuando se convirtió en zona de guerra. El gobierno de Chihuahua ofreció a más de 50 miembros de la familia un cambio de identidad y escoltarlos hasta las fronteras de varios estados, sin imaginar que vendría otro calvario 10 años después.
Dinorah Ponce, la otra hija de Víctor, ha hecho un llamado a todas las autoridades pertinentes de Jalisco y autoridades federales para que tomen medidas de inmediato y busquen a su padre. La Fiscalía de Jalisco ha informado que continúan investigando el caso y no pueden revelar ninguna información debido a su carácter confidencial.





