
Organizaciones civiles alertaron que niñas, niños y adolescentes en México están expuestos de forma masiva a publicidad segmentada en redes sociales, incluida la promoción de bebidas alcohólicas, energizantes y productos ultraprocesados, por lo que pidieron regular a las plataformas digitales y a las empresas de marketing.
“Las niñas y niños adolescentes sí están viendo publicidad, sí les aparece publicidad en lo que están viendo y navegando, pero que además esa publicidad sí viene perfilada a sus intereses”, explicó María Angélica Contreras, integrante de la organización Cultivando Género.
En este sentido, la activista presentó, junto con El Poder del Consumidor, el informe “La publicidad que ven y consumen las infancias y adolescencias en redes sociales y las implicaciones de su consumo”, que documentó durante un mes la navegación de siete perfiles ficticios de menores en plataformas como TikTok, Instagram, YouTube, Pinterest y Roblox.
El estudio registró mil 76 contenidos, de los cuales el 98.8% correspondieron a publicidad, en su mayoría personalizada a partir de intereses, hábitos de navegación y datos de comportamiento. Contreras explicó que la segmentación reproduce estereotipos de género desde edades tempranas: “A las niñas y adolescentes lo que les apareció era de color rosa, maquillaje, moda, productos de consumo, apariencia, y a los niños y adolescentes les aparecía contenido más masculino, temas de videojuegos”.
Uno de los hallazgos más preocupantes, fue la exposición de adolescentes de entre catorce y dieciséis años a anuncios de bebidas alcohólicas y energizantes. La investigación también detectó formas de publicidad encubierta, como videos de “unboxing” (desempaque), menciones de “influencers” y recomendaciones integradas en contenidos de entretenimiento, lo que dificulta que menores identifiquen que se trata de mensajes comerciales.
Las organizaciones hicieron un llamado a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y al Congreso mexicano para modificar la Ley Federal de Protección al Consumidor y cerrar el “limbo” legal en el que, aseguran, operan las redes sociales en materia publicitaria.





