El coordinador de los diputados del PRI en el Congreso del Estado, Arturo Medina, aseguró que la discusión impulsada por Morena en torno a los señalamientos sobre presuntas operaciones de la CIA en Chihuahua forma parte de una estrategia política para desviar la atención de lo que calificó como “la verdadera crisis nacional”: los presuntos vínculos entre actores del régimen y el crimen organizado. 

Medina aseguró que “entre más grande es el circo, más grande es el problema que se pretende ocultar”, al referirse a la narrativa impulsada por legisladores de Morena para exigir responsabilidades a una gobernadora de oposición, mientras —dijo— guardan silencio frente a los señalamientos que pesan sobre gobiernos emanados de su propio partido. 

 En este sentido, sostuvo que el caso del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, no puede minimizarse ni tratarse como un asunto aislado, pues recordó que desde el proceso electoral de 2021 el PRI denunció presuntas irregularidades, amenazas y actos de presión criminal que, aseguró, favorecieron electoralmente a Morena en aquella entidad. 

Arturo Medina recordó que candidatos y operadores políticos de la coalición opositora denunciaron secuestros, intimidaciones y presiones por parte de grupos criminales durante aquella elección, además de que el entonces candidato a gobernador, Mario Zamora Gastélum, hizo públicos llamados para la liberación de colaboradores privados de su libertad en medio del proceso electoral. 

“El problema de fondo no es una narrativa mediática o una disputa política. El problema es que México enfrenta regiones completas donde el crimen organizado desplazó al Estado, donde las familias viven entre el miedo, las desapariciones y la extorsión, mientras Morena utiliza el poder para proteger a quienes han sido señalados por sus propios pueblos”, expresó.