Las marchas feministas se distinguen por diversos aspectos, pero uno de los más comunes es el color morado, el cual inunda las calles de muchos países alrededor del mundo cada 8 de marzo, y en México este hecho no es una excepción. 

El morado lo podemos observar en ropa, maquillaje, carteles, accesorios y en muchísimas formas, siendo un indicador de la lucha feminista que se lleva a cabo día con día, volviéndose un estandarte para las mujeres. Sin embargo, muchos se preguntan de dónde es que viene este color insignia, por qué los movimientos feministas lo adoptaron y cuál es su significado. 

Hay tres teorías sobre el por qué se usa el morado como estandarte en el Día Internacional de la Mujer: 

La primera nos dice que este color fue elegido junto con el blanco y el verde por parte de las sufragistas inglesas en 1908 cuando luchaban por el derecho al voto a principios del siglo XX. 

Otra teoría más alejada de esto habla que cuando el movimiento feminista comenzó a tener más auge se elegio el color morado o violeta al ser la combinación del rosa y el azul que han sido históricamente ligados al hombre y la mujer, como un símbolo de la igualdad que buscaban. 

Una historia un poco más dolorosa nos dice que el color fue elegido luego de la muerte de más de 100 mujeres en una fábrica en Nueva York, Estados Unidos hace más de un siglo, pues cuentan que el suceso marcó mucho el movimiento por las condiciones laborales de las mujeres. 

En ese lugar trabajaban principalmente mujeres jóvenes entre 14 y 23 años. Cumplían jornadas extenuantes de más de 50 horas semanales en condiciones precarias y con salarios bajos. 

El día del incendio, las puertas del edificio permanecían cerradas para evitar robos, una práctica común en la época. Cuando el fuego se propagó, decenas de trabajadoras quedaron atrapadas sin posibilidad de escapar. El saldo fue devastador: murieron 146 personas, en su mayoría mujeres. 

Con el paso del tiempo, surgió la versión de que el humo que salía del edificio tenía un tono morado debido a los tejidos que se confeccionaban en la fábrica. Aunque este detalle no ha podido comprobarse, el desastre se convirtió en símbolo de la explotación laboral femenina y fortaleció la organización de movimientos obreros y feministas. 

Un símbolo vigente 

Más allá de cuál sea su origen exacto, el morado se consolidó como el color que identifica la lucha feminista. Cada año, durante la Marcha 8M, las calles se tiñen Morado como recordatorio de las mujeres que han enfrentado injusticias y como símbolo de resistencia frente a la violencia de género. 

Así, el morado no solo representa una tradición histórica, sino también una causa vigente que continúa reclamando igualdad y respeto.