La diputada de Morena, Leticia Ortega Máynez, presentó un posicionamiento en memoria de Marisela Escobedo Ortiz, en donde reconoció que su asesinato fue el resultado de una cadena de omisiones, decisiones judiciales fallidas y negligencias institucionales. 

La legisladora recordó que la historia comenzó en 2008 con la desaparición y posterior feminicidio de Rubí Marisol Frayre Escobedo, hija de Marisela, en Ciudad Juárez. A pesar de que el responsable fue detenido y confesó el crimen, en 2010 un tribunal en Chihuahua lo absolvió, ignorando pruebas e indicios. Aunque meses después la sentencia fue revertida y se dictó una condena de 50 años, el agresor ya había huido sin que existiera una reacción eficaz para su recaptura. 

Marisela Escobedo transformó su dolor en una lucha pública por justicia, recorriendo instituciones, protestando frente a tribunales y señalando decisiones y responsables. Durante ese proceso, comenzó a recibir amenazas, sin que el Estado le brindara protección efectiva.  

Derivado de estos hechos, el 16 de diciembre de 2010, Marisela fue asesinada frente al Palacio de Gobierno del Estado de Chihuahua, mientras mantenía un plantón para exigir justicia por su hija. El crimen ocurrió frente a cámaras de seguridad y a plena vista del poder público, lo que evidenció la gravedad de la omisión institucional. 

En su posicionamiento, destacó que “exigir justicia en México, para muchas mujeres, sigue siendo un acto de alto riesgo” y afirmó que recordar a Marisela Escobedo es recordar una deuda pendiente del Estado con las mujeres víctimas de violencia y con quienes, como ella, se niegan a callar.