La mañana de este 2 de julio, ocho días después de los dos sismos en Venezuela, fue rescatado un hombre, hecho que fue calificado como “un milagro” por los propios rescatistas. 

Según detallaron, el hombre había quedado atrapado en la caseta de vigilancia del edificio ubicado en la localidad de Catia La Mar donde trabajaba, después de los terremotos magnitud 7.2 y 7.5 del pasado 24 de junio. 

El rescate comenzó a las 10:00 h local del lunes y desde entonces un grupo de 100 rescatistas, entre ellos costarricenses, mexicanos, chilenos, estadounidenses, portugueses y salvadoreños, estuvo en constante comunicación con él, hidratándolo y pasándole medicación. 

Un portavoz de la Cruz Roja de Costa Rica explicó que el vigilante se encontraba en un “paso subterráneo en una caseta de seguridad con 140 toneladas de escombros encima”.  

Después de ser rescatado, Hernán Gil fue trasladado al Hospital de Clínicas Caracas, donde una tomografía arrojó que presenta una luxación de clavícula izquierda. También fue diagnosticado con pequeñas bandas de atelectasia, hematoma subgaleal parietal izquierdo, leve sinusitis inflamatoria etmoidal y frontal.  

Aunque se reporta en buen estado de salud y consciente, el hombre permanecerá en la Unidad de Cuidados Intensivos.