Bolivia vivió un giro político histórico tras la victoria de Rodrigo Paz Pereira en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Con el 54,5 % de los votos, el economista derrotó al exmandatario Jorge “Tuto” Quiroga, quien alcanzó el 45,4 %, según el escrutinio oficial del Tribunal Supremo Electoral con más del 97 % de las actas computadas. 

Hijo del expresidente Jaime Paz Zamora (1989-1993), Rodrigo Paz Pereira de 58 años, rompe con dos décadas de hegemonía del Movimiento al Socialismo (MAS), el partido que lideró Evo Morales y que marcó la política boliviana durante gran parte del siglo XXI. Su triunfo, respaldado por el Partido Demócrata Cristiano (PDC), devuelve al país un liderazgo de orientación centroderechista, tras años de dominio de la izquierda. 

La elección se definió luego de una primera vuelta en agosto, en la que Paz obtuvo alrededor del 32 % y Quiroga el 26 %, sin lograr mayoría suficiente.  

De acuerdo con expertos en análisis político, los resultados expresan un reacomodo ideológico del electorado, que apostó por opciones de centro y derecha en lugar del tradicional MAS, dejando atrás el modelo socialista que predominó durante 20 años. 

Rodrigo Paz ha prometido reformas económicas profundas, orientadas a la recuperación de la productividad y la generación de empleo. Su programa, que define como un “capitalismo para todos”, plantea una redistribución más equitativa del presupuesto público y políticas de estímulo a la inversión nacional.